Terminamos un año y
generalmente buscamos formar parte de un ritual donde queremos recordarnos a
nosotros mismos que el tiempo, es lo único
que no se detiene y que si tú no te haces justicia nadie vendrá a
hacerlo por ti.
En realidad todo lo
que te cuento en este artículo no es algo nuevo y me atrevo a decir que lo
escuchamos, vemos y sabemos dentro de nosotros…pero ¿De qué sirve si jamás te
atreves a hacerlo?
Según los Expertos de la
Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland (EE UU) aseguran que para que
dejemos de andar de habladores llevemos acabo lo siguiente:
-Empezar cuanto antes, "porque la acción precede a la motivación", es
decir, primero hazlo y después la motivación vendrá por añadidura.
-Si fallas vuelve a intentarlo y aprende de tus errores. Acuérdate que la palabra ‘fracaso’ también significa algo bueno: Salir de tu zona de confort.
-No tomes decisiones absolutas del tipo "nunca más", O sea, deja de ser el grinch de la oficina que se queja de todo y que jamás vuelve a intentarlo si falla.
-Si fallas vuelve a intentarlo y aprende de tus errores. Acuérdate que la palabra ‘fracaso’ también significa algo bueno: Salir de tu zona de confort.
-No tomes decisiones absolutas del tipo "nunca más", O sea, deja de ser el grinch de la oficina que se queja de todo y que jamás vuelve a intentarlo si falla.
-Reconcíliate con aquellas cosas que en
un inicio no te salieron y dales una segunda oportunidad.
-Cuéntale a alguien tus propósitos de
Año Nuevo, porque te ayudará a tenerlos más presentes de esta forma serán más precisos tus actos.
-Hazlo paso a paso. Si tu objetivo es demasiado grande opta por pequeños pasitos pero bien seguros.
-Hazlo paso a paso. Si tu objetivo es demasiado grande opta por pequeños pasitos pero bien seguros.
Estoy
segura que ya conocías más de uno de los puntos mencionados pero permíteme
añadir uno extra: ¡No intentes, haz!
Si alguien más pudo hacerlo…Tú ¿Por
qué no? ;)
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